Evaluación como aprendizaje: el feedback y la reflexión como motores de «Mentes Evaluadoras»

Hoy, al cerrar la presentación de nuestro proyecto, no solo hemos terminado una tarea; hemos vivido un proceso integral de «Evaluación como Aprendizaje». Este concepto, que exploramos profundamente en la asignatura de Avances y tendencias en la evaluación del aprendizaje (EAP), ha sido la columna vertebral de nuestra experiencia en DIN. Bajo la guía de los doctores Gregorio Rodríguez Gómez y J. F. Lukas Mujika, la evaluación ha dejado de ser un veredicto para convertirse en una conversación constante.

Un proceso participativo y sistemático

En esta asignatura, la evaluación ha sido transparente y compartida. En «Mentes Evaluadoras» hemos participado activamente en cada hito:

  1. Ensayo comparativo. Realizamos una autoevaluación grupal y una evaluación entre iguales de los trabajos de otros equipos.
  2. Microvídeo descriptivo: Al ser individual, llevé a cabo mi propia autoevaluación y la evaluación entre iguales de algunos de mis compañeros, lo que me permitió calibrar mi propio nivel de exigencia.
  3. Proyecto y presentación. Hoy culminamos con la autoevaluación grupal y la evaluación entre iguales de los proyectos, así como de las defensas orales a través de EvalCOMIX-FLOASS.

Más allá de la calificación: los cuestionarios ATAE y ALECQ

Para cerrar esta cultura del feedback, hemos completado herramientas de reflexión profunda que nos obligan a pensar sobre el diseño de la propia asignatura:

  • Cuestionarios ATAE (Tarea 1 y Tarea 2). El análisis de las tareas de evaluación y aprendizaje permite valorar críticamente la utilidad y claridad de lo que se nos pedía. No solo hacemos la tarea, sino que analizamos si esa tarea realmente nos ayuda a aprender.
  • Cuestionario ALECQ. Evaluar el clima de evaluación como aprendizaje y empoderamiento nos hace conscientes de cómo el sistema de evaluación de esta asignatura nos da voz y nos empodera como futuras investigadoras.

El valor del feedback docente

Aunque suene repetitiva, ya que lo nombré en un post anterior, la defensa de hoy ante el tribunal y nuestras compañeras (un aula mayoritariamente femenina donde Sergio es la excepción) ha sido el mejor cierre. Recibir la felicitación de los profesores por nuestro proyecto nos produce satisfacción, pero sus «pistas» de mejora son las que más nos hacen crecer.

Conclusión profesional

Este viaje ha cambiado mi forma de entender la gestión. He pasado de la intuición a buscar la evidencia científica y, sobre todo, he aprendido que la evaluación solo es justa si es participativa. Me llevo a las islas no solo un proyecto de investigación, sino una metodología de trabajo basada en el rigor, el feedback y la honestidad académica.

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